Descubre esta encantadora vivienda unifamiliar situada en la apacible población de Castelo, un enclave estratégico que permite disfrutar de la más absoluta tranquilidad a tan solo cinco minutos de Bertamiráns y a menos de diez de Santiago de Compostela. Esta mágica propiedad, con una superficie construida de 528 m², se asienta sobre una espectacular finca de 2.800 m² que enamora desde el primer vistazo. Su fantástica orientación garantiza luz solar durante todo el día, mientras que la montaña colindante actúa como un escudo natural, protegiendo la vivienda de los vientos del norte y creando un microclima inmejorable. El exterior es un auténtico jardín de cuento, repleto de una gran variedad de árboles, una zona de merendero ideal para disfrutar al aire libre y un estupendo espacio de huerta.
La vida en esta casa está pensada para ofrecer la máxima comodidad, desarrollándose su zona habitable íntegramente en una única planta baja de 172 m². Te dará la bienvenida un espléndido porche de entrada de unos 40 m², el preludio perfecto para unos interiores donde la amplitud es el denominador común. La zona de día está protagonizada por un salón-comedor muy grande, coronado por una acogedora chimenea y con salida a un pequeño balcón, además de una cocina extraordinariamente espaciosa que fluye hacia una práctica zona de lavandería independiente. En el área de descanso encontramos tres enormes habitaciones; la principal destaca por ser una fantástica suite con baño propio y un espacio anexo con un enorme potencial para convertirse en un vestidor a medida. Para dar servicio a todo el hogar, la vivienda dispone de un total de tres cuartos de baño y uno en el garaje.
El encanto de la construcción se respira en cada uno de sus detalles, combinando la estética tradicional de sus preciosas ventanas y contras de madera con el confort y el aislamiento moderno que proporciona el doble ventanal, de madera y PVC. Pero el atractivo de esta propiedad va mucho más allá de su planta principal. En su nivel inferior, alberga un garaje que iguala la superficie de la vivienda, sumando otros 172 m². Al ser un espacio totalmente exterior y bañado de luz natural gracias a sus ventanales, ofrece un lienzo en blanco con infinitas posibilidades: desde mantenerlo como un garaje masivo y zona de almacenaje, hasta reconvertirlo fácilmente en una ampliación de la vivienda, un gran área de ocio, un taller o un espacio de trabajo. Se trata, sin duda, de una casa muy especial, rebosante de carácter y rodeada de una naturaleza privilegiada.